sábado 14 de noviembre de 2009

Oscura Eternidad 2

Ayer me quedé escribiendo hasta tarde y, cuando terminé el capítulo ya era, pues eso, bastante tarde. Así que hoy cuelgo la segunda parte.
Como algun capítulo me ha quedado largo, he decidido que sólo voy a colgar tres o cuatro hojas por fascículo, aunque no sea un capítulo completo.


Capítulo 2:
Vocación

El despertador sonó puntualmente a las siete de la mañana siguiente. El taladrador sonido de la alarma despertó a Moira de mal humor. Aún con los ojos cerrados, aventuró dos fuertes manotazos en la mesilla de noche. A la tercera acertó en el reloj y la alarma se silenció con un último: “Good Morning!”.

-Ya me dirás tú que tienen de buenas –gruó desde el revueltito de sábanas y mantas.

Todavía no había ni amanecido y las farolas de la calle seguían encendidas, pero el despertador no se equivocaba, como comprobó Moira en el reloj del móvil, eran las siete de verdad.

Hacía bastante frío en la habitación. Habiendo sacado tan solo el brazo de debajo de las mantas ya se le había puesto la carne de gallina. Pero tenía que levantarse, tenía que ducharse (¡qué pocas ganas!), vestirse y salir a coger el autobús para ir a clase. Después de tres horas seguidas copiando la echarían al helado patio, lleno de fumadores clandestinos, y luego la llevarían de nuevo a otras tres insufribles horas de clase con el culo pegado a una incómoda silla de hielo hasta que el timbre sonara y, con el estómago revuelto por no haber comido nada en toda la mañana, se metería de nuevo en el autobús para llegar a casa a comer tarde. Demasiado tarde como para que eso fuera sano.

O, también, podía quedarse en la cama, levantarse a una hora decente, desayunar un par de boles de cereales de chocolate y terminar de leer “Dulce y Lejano”. Si, su madre no iba a estar en casa en todo la mañana, podría hacerse la enferma, conseguir que le firmara un justificante para el instituto y disfrutar de su merecido día libre.

-¡Moira! –se oyó a su madre por las escaleras- ¡Levántate que no vas a llegar! ¡Ya son y media!

-Mentira –murmuró o, más bien, ronroneó-. Seguro que no han pasado de y cinco.

Entreabrió los ojos y enfocó el despertador, tirado de lado en la mesilla. Eran y media

-Mierda, cómo corre el tiempo.

-¡Moira!

-¡Mamá, creo que no me encuentro bien! –gritó Moira para hacerse oír desde el ático.

-¡Seguro que no es nada, levántate! –le respondió

-¡Me duele la cabeza!

-¡Pues deja de dar voces y levántate!

Salió de la cama y una ligera brisilla le puso la carne de gallina, pero bajó hasta la cocina y, poniendo su
mejor cara de enferma, entró arrastrándose.

-Mamá – murmuró entrecerrando los ojos y buscando a tientas una silla en la que derrumbarse.

Su madre se sirvió café en un termo y cogió la chaqueta . Lista para irse en seguida, con prisa, como siempre.

-Mamá –repitió

-¿Qué te pasa? –preguntó distraída mientras revisaba unos documentos.

-Me encuentro mal. Me duele la cabeza.

Su madre se acercó y le tocó la frente con el dorso de la mano en que llevaba el termo de café.

-No quemas, no tienes nada.

-Pero me duele la cabeza –se quejó Moira viendo que su plan estaba apunto de fracasar-. No lo notas porque el café también está caliente.

-No digas tonterías. Si te sientes mal tómate una aspirina y vete a clase –dijo saliendo por la puerta-. Pero no te quedes en casa. Te prohíbo que te saltes las clases

Y se fue.

Así, sin más, Moira se veía condenada a otro monótono y frío día de clase, sin posibilidad alguna de librarse de él, so pena de muerte. Su madre era capaz de pasarse por casa en mitad de la mañana para pillarla con las manos en la masa o llamar al instituto para comprobar si había asistido a clase.

Alea iacta est.




Moira bostezó. Y volvió a hacerlo cuando la profesora de inglés, Mrs Dean, exclamó por enésima vez: “¡phrasal verbs!” con ese acento británico suyo tan marcado y la voz teñida por una desbordante emoción mal disimulada. Qué les encontraba de emocionantes ella no lo sabía, y no se molestaba en ocultar su desacuerdo. Con todo, pese a lo mucho que se aburría en clase de inglés, era la única que sabía de qué hablaba Mrs Dean. El resto de la clase se limitaba a asentir a todo lo que decía como idiotas, aunque tampoco se les podía reprochar, pues todo lo que oían les sonaba a chino.

-How many phrasal verbs have you learn these years? –preguntó Mrs Dean con una sonrisa llena de perfectos dientes blancos.

-Yes, yes, teacher, yes –respondió a coro en un murmullo general la clase.

-Excuse me? Repeat up load, class.

Nadie abrió la boca esta vez

-Oh, my God! Don’t be shy –canturreó paseando la Mirada de pupitre en pupitre.

Mrs Dean se aproximó peligrosamente a su mesa. Cuando quiso darse cuenta, estaba tan cerca que le era imposible esconder el papel en el que estaba escribiendo sin que la mujer la viera.

-Moira? Miss Villalobos, Can you answer the question, please?

Moira dejó de escribir y trató de cubrir el folio con el brazo para que la profesora no pudiese ver lo que había estado haciendo durante su clase.

-Ca-can you repeat? –dijo con voz temblorosa- Please.

Mrs Dean frunció el ceño. Parecía estar decepcionada porque su mejor alumna no le estuviese prestando atención, pero Moira jamás se había comportado de forma que le diese a entender un favoritismo. Ella tan sólo se dedicaba a aprobar la asignatura como todos los demás, si sacaba buenas notas no era porque admirase a la inglesa cuarentona que le habían puesto de profesora.

-What are you doing? Could I read it?

-No! –exclamó Moira más alto de lo que debería.

- Why not? Tú estas en clase de inglés y lo que se hace en clase de inglés es inglés. So, yo puedo pedir enseñarlo.

- Es que… no está terminado, profe.

-No importa.

-Es que… -miró a Mrs Dean a la cara y vio lo que ya esperaba: se había olido a la legua que aquello no entraba precisamente en el programa lectivo -. Es que no es mío –mintió rápidamente, rezando porque no se metiera donde no la llamaban-, es de Ana.

Y dicho esto le estampó la carta a su amiga en las piernas, a buen recaudo bajo el pupitre. Pero Ana, que estaba siempre tan distraída, no se había enterado de lo que estaba pasando y sacó el folio arrugado a la luz.

Leyó las primeras líneas emborronadas y soltó:

-Esto no es mío, Moira, es una de tus historietas. Mira -añadió acercando el papel para que ella pudiese leer lo que había escrito hacía unos minutos-, es tu letra, no la mía.

Y Moira quiso que la tierra se la tragase en ese mismo instante.

Mrs Dean le arrebató la nota a Ana de las manos y se puso a leerla. Toda la clase miraba a su vez a la profesora, esperando que leyese la hoja en voz alta para enterarse de algún cotilleo. Y Moira fulminó a Ana con la mirada. Ella le puso cara de inocencia y articuló un no demasiado creíble “lo siento”. Pero Moira se enfadó aún más con ella. Cierto era, que la chica no sabía de qué estaban hablando cuando le pasó la hoja, pero esperaba que disimulase un poco y cerrase la boca, como hacen las buenas amigas. Sin embargo, a Ana le daba bastante igual si Mrs Dean leía en clase sus escritos personales o no. Como a ella no le afectaba…

Por fin, Mrs Dean se aclaró la garganta y miró a Moira con el ceño aún más fruncido.

-Creo que mis clases valen para más que escribir… some kind of stupid fairy tale.
Hizo una bola con la hoja de papel, la tiró a la papelera y volvió al encerado enfurruñada.

-Lo siento, tía –murmuró Ana por lo bajo-, no me había dado cuenta.

-Si, y qué más –gruñó Moira-, tú sólo te das cuenta de lo que te interesa.

-No te pongas así conmigo, Moi, por lo menos no la ha leído en voz…

Su comentario se perdió cuando Ana se incorporó y miró al fondo de la clase. Uno de los chicos estaba intentado recuperar la hoja de la papelera.

-Espera, ahora vuelvo –dijo.

Y se puso a cuatro patas para llegar gateando hasta el final de la clase oculta entre los pupitres. Moira la vio llegar hasta el chico, que ya tenía la bola de papel en la mano, y clavarle las uñas en el brazo hasta que abrió la mano con una exclamación de dolor. Ana cogió la hoja y se escabulló antes de que Mrs Dean se diese la vuelta y la viese ahí. Momentos después se encontraba de nuevo en su pupitre, limpiándose los pantalones de pelusas.

-Toma, aquí tienes –dijo entregándole en papel-. Espero que ahora me perdones –añadió recolocándose el pelo. Ana podría llegar a ser bastante coqueta, aunque no se atreviese a reconocerlo.

Moira se quedó con la boca abierta. No sabía que decirle. ¿Cómo podía Ana cambiar tan rápido de parecer? Tan pronto se le daba igual lo que le ocurriese como se jugaba un castigo por recuperar su escrito.

-Gra-gracias –susurró.

-No hay de qué. ¡Ah, por cierto! A mí sí que me gustan tus historias –añadió dedicándole una sonrisa.

 
 
 
El Viernes que viene el resto del capítulo.
Gracias por leer ^ ^.

6 buzzes:

  1. Hey! antes de dar mi opinión, errores que he visto ortográficos:

    -Pero me duele la cabeza –se quejó Moira viendo que su plan estaba apunto de fracasar-. No lo notas porque el también está caliente.

    Ese "el", si se dirige a alguien, lleva tilde (aunque si no se dirigía a nadie... te digo que no le encontré sentido, lo siento xD)


    Moira bostezó. Y volvió ha hacerlo cuando la profesora de inglés, Mrs Dean, exclamó por enésima vez: “¡phrasal verbs!” [...]

    No lleva "H" :).

    -Esto no es mío, Moira, es una ___ tus historietas. Mira -añadió acercando el papel para que ella pudiese leer lo que había escrito hacía unos minutos-, es tu letra, no la mía.

    Donde puse la línea, debería ir un "de"

    ----

    Dicho esto...

    ¡¡Me encantaaa!! *-* Ana se jugó al final el cuello por Mori *0* me gustó mucho ^^!!!

    La verdad es que por ahora va bien la cosa, sólo queda saber qué había exactamente en el papel (aparte de lo que dijo la profesora, "estúpidas historias de cuentos de hadas" (no lo traduje literalmente).
    Es decir, lo que estaba escribiendo/dibujando, estaría gracioso que se pusiera también ^^!

    Pues nada, que está muy bien la historia, y que espero más */////////*!!

    Nos leemos :)

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. A ver, que a todos se nos escapa algo.

    En la primera falta "el café", que de tanto editar los espacios para colgarlo en el blog lo acabaría borrando.

    La H >.<,pero esa parte la escribí en clase y estaría medio dormida, tengo excusa xDD...

    La segunda sí que me falta el "de", pero ya te digo, o lo borraría al editar o me lo comería al escribir rápido.

    Gracias por avisar de esas flatas, ahora edito y lo corrigo antes de que se me olvide (no dudes en volver ha hacerlo), peroo...
    ahora me toca a mí corregite (muajajaja.. xDD..) es Moira no "Mori" y la traducción literaria de "some kind of stupid fairy tale" es "algún tipo de estúpido cuento de hadas". A parte de que, si la profe de inglés suelta alguna incoherencia es porque es inglesa.


    Y después de chicharnos de esta manera (xDD), grazie por leer y, bueno, el papel tampoco es que tenga una importancia crucial, sólo es un relatillo que Moira estaba escribiendo en clase. Lo que tiene más importancia en este capítulo (y el resto de la historia) es el título de arriba.

    Y hasta aquí puedo leer ^^

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  4. Otra cosa, no creo que vayan a salir demasiadas cosas en inglés, pero si tenéis problems con alguna frase o algo... decidlo.

    Y, una curiosidad, las tres primeras frases de Mrs Dean fueron copiadas palabra a palabra de mi propia profe de inglés en vivo y en directo xDD.. (Espero que ella no lea esto)

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  5. te lo dije en jr pero te lo digo por aca tambien!
    me en-can-ta la historia, folletin o como le quieras decir (L
    un beso gigante!

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  6. folletín encajé :| fascículo (camon sofi, no era tan dificil (??) )
    sorry xD jajaja

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